• El Clima en San Martín de los Andes

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    En la patagonia argentina, en el sudoeste de la provincia de Neuquén

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El protagonista del Parque Nacional que rodea San Martín de los Andes, es sin duda el volcán Lanín, del cual toma su nombre. Con 3776 metros de altura sobre el nivel del mar, su cima permanece nevada todo el año y se distingue desde la lejanía, ya que las montañas alrededor son de menor altura.
Los terrenos del parque Nacional eran tiempo atrás y son hoy todavía, territorio de poblaciones mapuches, quienes atribuyeron al Lanín distintas historias. La siguiente es solo una de esas leyendas:

LANÍN

Recopilado por César Fernández, 1989, en el libro “Cuentan los Mapuches” – Ed. Nuevo Siglo 1995 Narrado por Felipe Rañinqueo, Aucapán, 1968.

Los abuelos se acordaban de eso, de que había dos Lanín acá. Uno era mucho más grande del que tenemos ahora. A ése no lo vimos, no lo alcanzamos a ver nosotros, pero nos lo contaron todo los abuelos; todo eso que había pasado antes acá, en esta zona de Aucapán. Ese Lanín era muy peleador; como cuchillero. Hacía de todo: sacaba humo, tronaba, sacaba chispa, tormenta, agua, nevazón y derrumbe. Dicen que fue castigado por eso, y ahora quedó plano. Era malo, tiraba piedras, hacía temblar la tierra, no vivía bien ni de día ni de noche, siempre sabía estar haciendo ruido. Bramando como vaca. Nguenechén, nuestro Dios, lo castigó. Eso supimos nosotros, que nos lo vinieron a contar nuestros abuelos. Ahora hay un solo Lanín. Nosotros no lo vimos. No sabemos cómo fue ese volcán. Lanün se llamaba, porque se murió. Ése era el nombre de antes.

Nota del Autor: Vületin (1) indica que Juan Benigar (2) le envió una nota en 1948 diciendo que la grafía correcta era Lanün, tal como dice el relator Felipe Rañinqueo, y su significado es “hundimiento”. Rañinqueo, en cambio, traduce como “se murió”, de I’an “morir, perder el conocimiento; tullirse; eclipsarse (el sol, la luna)” Augusta (1991,1., p. 116). Tal vez también “hundirse”.

1-Geólogo y Antropólogo estudioso de la Patagonia. 2- Don Juan Benigar, escritor, investigador y filósofo . Su obra está centrada en la cultura de los mapuches.

Vista del volcán desde la desembocadura del Lago Huechulafquen.


Nube sobre su cima

Vista del volcán desde el cerro Chapelco

Vista de las montañas, cerros y otros volcanes, desde la cumbre del volcán Lanín


Dicen que hay una ciudad encantada en ese cerro, en el Lanín. Dicen que se ha visto gente. Había un ingeniero que porfiaba por subir al Lanín.

José Perez, paisano viejo, le dijo a un muchacho:

- Vamos a ver compañero, ¿va a subir a ese tapado de nieve, ése que nunca seca?

- Compañero, no va aparecer más si va. Hay un pueblo adentro. Te dan calabozo si vas. La gente paisana decía así. ¿Va a ser capaz de subir ese gringo?

Y el gringo porfiaba por subir, y dicen que los dos y otro compañero fueron a subir: Ahí dicen que se enojó el cerro y que venía un viento fuerte y nevaba. Y caían. No los dejaba subir. Se resbalaban, se revolcaban y se perdían en la nieve. Se golpeaban por todas partes. Se cansaron, no se podían sujetar. De un soplido los mandó rodando y llegaron abajo. Entonces se les antoja recorrer toda la orilla. Y había un puente. El gringo andaba como loco. Y entró, y pasó el puente. Se abrió como una boca y quedó ahí adentro. Y el muchacho decía:

- casi me tocó a mi también. Casi quedé adentro nomás. Se perdió el compañero. Y el viento siempre enojado los perseguía. Los dos que quedaban oyeron todo. Dicen que hablaba gente, toreaban los perros, bramaban como vacas y toros, relinchaban caballos. De todo se oía.

Dicen que ahí se ha perdido gente. Entran a ese pueblo y no vuelven más.

Dicen que a los años apareció el gringo. A los dos años se aparece la gente que ahí se ha quedado. Lo reconocieron, pero no habló nada. Todo blanquito, chupada la sangre. Los compañeros lo vieron al gringo. El les volvió la espalda y no se los vió más.

Dicen que el Lanín se tragó ese pueblo y que no va a aparecer más.

Nota: El narrador es mapuche y originario de la región.

Recopilado por Berta E. Vidal de Battini, 1984Narrado por José Kilapán, Catán Lil (Neuquén), 1950.

http://www.sanmartindelosandes.gov.ar/

El volcán Lanín y el  lago Huechulafquen

El volcán Lanín y el lago Huechulafquen

El arte es el despliegue de la creatividad humana, y la creatividad humana es el bien más valioso de nuestra raza. El arte es una parte entrañable de la historia, del desarrollo de la cultura y del acontecer de los pueblos. Las expresiones artísticas son espejos que reflejan la vida, el estado y la realidad de una sociedad.

En San Martín de los Andes los invitamos a recorrer, a través de 2 propuestas, las formas que el arte toma en nuestro pueblo:

Ruta de los Artistas: una visita guiada a los atelieres y talleres de pintores, escultores y plateros de San Martín de los Andes y alrededores.

Ruta de los Artesanos: un recorrido por los talleres de los artesanos en los que se puede presenciar su trabajo, cómo lo hacen, conversar con ellos y ver sus obras. Todo esto mientras se disfruta del paisaje patagónico que caracteriza la región, con una interesante propuesta gastronómica al final del recorrido.

- Incluye guías y traslados.

Más información:

http://www.rutadelarte.com.ar/

http://www.sanmartindelosandes.gov.ar/turismo/arte_y_cultura/rutadelarte.html

ruta del arte

Pedro Novoa contaba que en el fondo del lago Huechulafquen había una población, que según él, aparecía y desaparecía. Que cuando había tempestad aparecía y se veían casas, galerías y la torre de una iglesia. Y que cuando alguien se acercaba desaparecía. También decía que desde diciembre a enero, a las doce del día, aparecía la ciudad y que se podía ver muy bien todo. Cuando alguien se quería acercar, desaparecía.
En ese tiempo fue mucha gente a ver la población; hasta el comisario fue a verla. Unos dicen que la vieron, otros que no pudieron verla; la población aparecía y desaparecía.
Dicen que en el fondo hay unos cerros, y en los lagos de estas partes. En el Lago Lolog, todos dicen que aparecen animales. Que sale una vaca y cuando la corren se hunde en el lago. Dicen también que en el fondo hay una población.

Recopilado por Berta E. Vidal deBattini, 1984. Narrado por Sabino Cárdenas, 1960, Junín de los Andes
fuente: http://www.sanmartindelosandes.gov.ar/turismo/ciudad/nuestra_historia/mitosyleyendas.html


Comenzaron los días fríos, cada vez más fríos. El invierno llegó a la Patagonia y de a poco los colores rojos, marrones, dorados y verdes del otoño se van cubriendo de un manto blanco: primero en los cerros, después en la ciudad.
Dos pájaros se acurrucan sobre una rama mojada; un grupo de gorriones revolotea; se sacuden. Una brisa helada recorre el lago hasta la costanera. El invierno tiene una calma especial, una sensación de tranquilidad. Las bufandas, la lana calentita, el fuego encendido en un rincón, el aroma de la madera que se quema lentamente saliendo por las chimeneas.
Las vacaciones en la nieve son un boleto seguro a multiplicidad de sensaciones. La serenidad del paisaje se conjuga con la adrenalina de los deportes de nieve en el cerro Chapelco, que con sus imponentes 1940 mts. de altura, se funde con el cielo en lo más alto; allí, en su cima. Para los que practican esquí o snowboard, Chapelco cuenta con más de 20 pistas de diferentes dificultades, ofreciendo opciones para todos, desde profesionales a aprendices y niños. Las posibilidades no terminan ahí, ya que el cerro es un parque de invierno que también tiene otras actividades, como andar en trineo, hacer trekking por el bosque con raquetas de nieve y subirse a motos de nieve. La experiencia de adentrarse en los bosques nevados es única. Hacer el esfuerzo de caminar por la nieve por esos caminos -que en otras estaciones parecen más sencillos- descubrir rincones que se asemejan a imágenes de sueños, respirar el aire limpio de la montaña, formar parte del entorno, son las sensaciones que se quedarán grabadas en nuestra mente para siempre.

Hacia el atardecer, la vista desde las partes más altas del cerro es insuperable; mientras rápidamente el sol se oculta para la ciudad, ahí arriba las luces todavía llegan y se apagan lentamente.
Tras el espectáculo cordillerano, cerrar la tarde con una bebida caliente para entibiar el cuerpo, acompañada de una porción de torta en una casa de té, es un ritual casi obligado en el maravilloso invierno de San Martín de los Andes.


Ruta de los 7 lagos

Ruta de los 7 Lagos

Caminito nevado en los bosques de cerro Chapelco

Caminito nevado en los bosques de cerro Chapelco

Cabañas de alquiler turístico en Chapelco

Cabañas de alquiler turístico en Chapelco

Si usted visita San Martín de los Andes, no puede dejar de hacer una buena caminata por los senderos de sus bosques, costas y montañas. Los alrededores de la ciudad fueron preparados para ese fin: hay senderos educativos y ecológicos, y senderos para perderse en el corazón de la naturaleza.

Los más sencillos de recorrer son los senderos de Interpretación del Parque Nacional Lanín, que están orientados a informar a los visitantes respecto de los habitantes del bosque y su vida.

Dentro del Parque Nacional están:

  • El sendero de Interpretación de la Intendencia del Parque: con datos sobre el lugar, la flora, el parque nacional y la cultura.
  • El Sendero “Isla Santa Teresita”: es un sendero muy arbolado en el entorno de una pequeña isla, que si uno quisiera podría recorrerse completamente a pie en poco tiempo.
  • Sendero Interpretativo “El Cipresal”: está en el área de Quila Quina y parte de las orillas del arroyo Grande; es un sendero que se adentra por 800 metros en un imponente bosque de cipreses muy viejos. Durante el recorrido hay carteles con información sobre estos árboles.
  • Sendero Interpretativo “El Bosque”: este sendero parte de Puerto Canoa, en el área de Huechulafquen. Es una caminata de poco esfuerzo -y de unos 45 minutos de duración- que apunta a destacar la importancia del bosque, su ecosistema y especies.
  • Sendero Cascada Chachín: la información en este sendero está dedicada a las funciones de los bosques en el ecosistema y en relación al ser humano. Es un sendero entre la vegetación exuberante y selvática que asciende, tomando alrededor de media hora para ser realizado. Termina en la cascada Chachín, que cae unos 30 metros.

Camino a Chachín

Pero son -quizá- las caminatas largas las que más se disfrutan, adentrándose en el seno de la naturaleza, presenciando su belleza mientras somos espiados por los animales del bosque.

  • Caminata al Mirador Bandurrias y La Islita: a 5 kilómetros de la ciudad, se puede hacer en cualquier época del año y lleva medio día de excursión, partiendo de la ciudad misma. Atravesaremos tierras de la comunidad mapuche, ascenderemos por el bosque entre radales y coihues, también cipreses y robles, que en otoño le dan un color dorado mágico a la atmósfera. La vista panorámica desde el mirador es una de las mejores. Si continuamos el camino hacia la Islita, en media hora más habremos pasado por un paraje rural  pacífico, con población mapuche, donde hay bonitas playas de aguas tranquilas  y zonas en las que se puede acampar o -al menos- pasar un buen momento.

Caminata al mirador Bandurrias

  • Caminata al Lago Escondido: este camino también podría hacerse en vehículo 4×4, pero definitivamente se disfruta más a pie. Son unas nueve horas de caminata ida y vuelta. El sendero penetra en el bosque, atravesando por tierras de la comunidad mapuche. La caña de coihue y el coihue predominan en el área. Continúa con leves ascensos y descensos, cruza por un arroyo donde habrá que mojarse los pies y vuelve a ascender un poco más severamente, hasta que a nuestros pies aparece el paisaje de una playa de aguas cristalinas. En este lugar se puede acampar.
  • Caminata al Cerro Colorado: esta caminata dura un día entero y, aunque no es de dificultad mayor, hay que tener en cuenta que es un camino de constante ascenso. La vista desde la cumbre es única: los picos nevados, el lago y los valles. La gente deja un recuerdo en la cumbre, pero también dejan la fatiga, porque por más exhaustos que estén al llegar, lo que se muestra ante sus ojos solo incita a seguir descubriendo más y más las maravillas de la Patagonia.

Camino a Cerro Colorado

  • Laguna Las Corinas: este es un recorrido sencillo al que vale la pena dedicarle un día entero. Hay que llegar desde San Martín de los Andes a Yuco, de donde parte el sendero que se adentra en un bosque muy húmedo y abundante en vegetación, con alguna presencia selvática. Internados allí, una senda conduce a una vista panorámica espectacular del lago Lacar y los alrededores. La laguna Corina, de aguas verdosas, está encerrada en el bosque y uno puede sentirse allí como si estuviese metido en un cuento de hadas.

Camino a laguna Las Corinas

Paseo a la Islita

Camino a Quila Quina, paraje mapuche.